miércoles, 12 de enero de 2011

Justicia

Hoy caminando vi un pequeño graffiti que rezaba "La única justicia es la del pueblo". ¿Existe realmente la justicia? Ser justo implicaría dar a cada cual lo que corresponde. Pero ¿qué es lo que determina la porción de torta de cada invitado? El repartidor, contestaría uno. Otros dirán que hay que dividirla en partes iguales. Habrá alguno que afirmará que los mejores trozos deben ser usados para satisfacer a los más importantes en la reunión. ¿Cuál es el método justo? Nadie sabe.
Si hubiera un ser superior a nosotros debería decidirlo él. Pero ni siquiera creo eso posible. Y aunque lo fuera, ¿qué derecho tiene? ¿Por qué usaríamos la palabra superior para referirnos a él? Si nos hubieran creado, ¿sería ese ser mejor que nosotros? Y entonces podría formar una cadena de ¿qué es ser mejor que alguien? ¿Qué es bueno y malo? Y al final, no tengo ninguna respuesta. Y todo me lleva a la conclusión de que no puedo creer en nada, solo aceptarlo y vivir con ello. Pero al no estar conforme, me deprimo. Y más cuando veo que la gente no lo entiende cuando intento explicarlo y me intentan convencer de que lo que yo digo tiene que estar mal.
Acúsenme de loca, pero yo estoy convencida de que aunque debe ser incorrecto no lo es.

-{ And maybe I'm crazy but at least I'm still around }-

martes, 11 de enero de 2011

Time

Ticking away the moments that make up a dull day
You fritter and waste the hours in an offhand way
Kicking around on a piece of ground in your home town
Waiting for someone or something to show you the way

Tired of lying in the sunshine
Staying home to watch the rain
And you are young and life is long
And there is time to kill today
And then one day you find
Ten years have got behind you
No one told you when to run
You missed the starting gun

And you run, and you run to catch up with the sun, but it's sinking
Racing around to come up behind you again
The sun is the same in a relative way, but you're older
Shorter of breath and one day closer to death

Every year is getting shorter
Never seem to find the time
Plans that either come to nought
Or half a page of scribbled lines
Hanging on in quiet desparation is the English way
The time is gone
The song is over
Thought I'd something more to say

Home, home again
I like to be here when I can
When I come home cold and tired
It's good to warm my bones beside the fire
Far away across the field
The tolling of the iron bell
Calls the faithful to their knees
To hear the softly spoken magic spells

lunes, 10 de enero de 2011

Dormir

A veces la gente me pregunta por qué duermo tanto. Sí, soy vaga. Pero no siempre es eso. Es decir, esa es solo una parte del problema. El sueño siempre ha sido algo conflictivo en mi vida, algo que realmente me gustaría eliminar de mi rutina si me fuera posible. Me cuesta conciliarlo, y cuando lo logro no quiero levantarme nunca.
Todos los días, doy vueltas en la cama durante horas hasta que me quedo dormida. Más de una vez simplemente no pude hacerlo, y me levanté a esperar que el cansancio fuera más fuerte que yo. Pero tampoco es que duerma poco, porque he llegado a dormir hasta dieciséis horas de corrido. Mi mamá me pregunta cómo puedo estar tanto tiempo en la cama. Y la respuesta es sencilla: no hay ninguna razón para levantarse. Lo mío es un abrir los ojos, mirar alrededor y decirme: "¿Para qué te vas a levantar si no vas a hacer nada productivo? Mejor quedate donde estás y al menos no molestás a nadie". Cosas para hacer tengo, ganas me faltan. Tampoco es que le vea mucho sentido a mis asuntos pendientes, prefiero dejarlos pasar.
Por eso, el irse a dormir es una especie de evasión de todos los problemas. Estás durmiendo, no tenés por qué hacer nada, sos inmune. ¿Para qué enfrentar la vida si podés acostarte como una marmota todo el día? Cuando no tengo ganas de hacer nada, duermo. O me desvelo, y quedo medio dopada, que es casi lo mismo. El problema es que después lo pensás un poco y es un tanto deprimente, ya que es como emborracharse o drogarse, pero socialemente más aceptado.
Odio ser tan pajera, pero simplemente no tengo ganas de nada. A veces me sorprende, creo que si fuera por mí me sentaría en una silla a ver cómo se me pasa la vida. Incluso me preocupa cuando pienso en mi futuro. Voy a crecer y como no voy a tener ganas de trabajar me voy a dormir. O voy a ir con mi expresión vegetativa corriente y un día me van a intentar apuñalar creyendo que soy un zombie.
En conclusión, dormir es simplemente una buena excusa para acostarme en la cama y no hacer nada, pero sin que nadie me rete por ello.

~Oh how I wish to go down with the sun. Sleeping, weeping, with you.~

domingo, 9 de enero de 2011

Hate you

Últimamente tengo muchas ganas de romperte la cabeza contra el asfalto =)

Have you ever seen the rain?

Someone told me long ago
There's a calm before the storm,
I know;
It's been comin' for some time.
When it's over, so they say,
It'll rain a sunny day,
I know;
Shinin' down like water.

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Comin' down on a sunny day?


Yesterday, and days before,
Sun is cold and rain is hard,
I know;
Been that way for all my time.
'Til forever, on it goes
Through the circle, fast and slow,
I know;
It can't stop, I wonder.

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Comin' down on a sunny day?


Yeah!

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Comin' down on a sunny day?

sábado, 8 de enero de 2011

La vita è bella

No puedo sacarme esta película de la cabeza. No dejo de imaginarme la cantidad de gente que entrega la vida por alguien que ama y, sinceramente, siento escalofríos. Tantas veces me he preguntado si eso será amor verdadero, entrega total, amistad incondicional, afecto desmedido o simple estupidez humana. Mi retina aún no borra esa imagen, de un hombre sonriendo sabiendo que está a punto de morir, solamente para inspirar tranquilidad en su hijo. Sonreír, sabiendo que nunca más lo verá. Haberle hecho creer que todo era un juego, para que él no pasara un mal rato. Haberse tragado toda la angustia sin poder mostrarse débil jamás, a fin de protegerlo. Hay que ser fuerte. Demasiado. La vida es triste. Aunque se supone que la moraleja debía ser "La vida es bella".

Sé que esta entrada no tiene mucho sentido, pero no puedo dormir y sentí que debía escribirlo. Arrivederci principessa.

viernes, 7 de enero de 2011

Linyeras

Hoy salí con mi papá y nos pusimos a charlar como siempre. En un momento hizo un comentario: "nunca te dejes estar, porque hay gente brillante que lo hace y termina en la miseria, ya que al final lo más jodido de tratar es la cabeza". Lo miré y asentí, era obvio que tenía razón. Entonces empezó a contarme un par de historias de las que yo no tenía conocimiento.
-¿Yo te conté de ese hombre que había sido locutor de radio y que fue encontrado siendo linyera?
-No.
-Vivía en una lona en el bosque, y alguien lo redescubrió. Él afirma que su voz es el mejor don que le dio Dios; ahora todos se pelean por contratarlo y causó sensación en los medios.
-Y pensar que antes ganaba bien y simplemente se dejó estar, terminando en la calle.
-También había uno que trabajaba en el New York Times y desapareció por siete años. La última vez que lo vieron estaba con su traje Armani saliendo de su Mercedes Benz. Pero parece que de hacer investigaciones periodísticas con los linyeras terminó adaptándose a su vida. Y así estuvo siete años, hasta que lo encontraron. Él afirmó que de nada le servía el dinero, que nunca había sido tan feliz. Después lo llevaron al psiquiatra y hasta escribió un libro.
-Algunos de esos linyeras son impresionantes, como ellos.
-Es cierto, a mí me sorprendió una vez uno, que estaba con pilas enormes de libros. ¡Y qué libros! Hasta en inglés leía ese hombre. Hay linyeras que son casi filósofos, que tuvieron una buena vida y educación pero les dio un arranque y prefirieron vivir en la calle. Una especie de Diógenes.

En ese momento empecé a pensar en ellos, es completamente cierto que un par resultan hasta inspiradores. Personalmente, hay uno que veo muchas veces yendo por Santa Fe y está siempre estudiando. Encima no camina, está en su silla de ruedas, con un libro y su latita para monedas.
En ese instante pasamos al lado de un chico, tendría unos veinte años. Estaba tirado en una especie de camilla y era bastante flaco por la falta de comida.
-Mirá, ahí hay uno. Solo que ese no está ahí por filósofo.